Por: Osiris de la C. Valdés López, escritora y periodista.
Canarias - Mallorca, España.
La lucha contra el machismo en la sociedad mexicana actual, sigue enfrentando barreras debido en buena medida a que los hombres, desde su posición de privilegio, no suelen darse cuenta de que ocupan ese lugar o simplemente no están dispuestos a perderlo, lo que incide en que esta cultura se siga perpetuando; una de las cosas que evitan el cambio es que es difícil ver el problema desde una posición de privilegio porque no siempre se viven las misma circunstancias y también porque muchas veces no se está en condición de abandonar privilegios.
El machismo es una construcción sociocultural y está directamente ligada al conjunto de ideas y valores de ver la superioridad del los hombres; es una vertiente del sexismo o prejuicio sexual, que se expresa por lo regular, de manera inconsciente en la mayoría de las sociedades humanas.
Este sistema de creencias o ideología clasifica por grados de superioridad e inferioridad a los seres humanos según el grado en que actúan; esta clasificación se hace de acuerdo a las expectativas supuestamente “esenciales”, “naturales” o “biológicas” de lo que representa ser un “verdadero hombre” o una “verdadera mujer”. Los roles sexuales estereotípicos están siempre en oposición, confiriendo a hombres y mujeres deberes parcializados como la responsabilidad de la crianza. En muchos países esto se ha convertido en una historia ancestral "del padre ausente" y esto aún es una constante".
