martes, 22 de octubre de 2013

¿?




¿Miedo a hablar?, a expresar, 

miedo a ti, miedo a mi, 

¿miedo al amor?

A caso te divierte el juego de venir, 
después esconderte 
y regresar para irte 
dejándome en la nada, 
en la incertidumbre 
de no saber si te quedarás. 
¿Miedo acaso a tu dulzura que te deja frágil? 
¡Maldita dulzura la tuya!, 
como diría Vestusta Morla, 
Si, maldita por embriagarme 
y a la vez envenenarme. 
No juegues con tu dulzura 
que me sabe amarga si no estás, 
no te diviertas diciéndome 
que en el pasado me amaste, 
que hoy me amas,
pero no dices si mañana: 
estarás conmigo besándome, amándome. 
No juegues a traer el pasado 
para remontarme a aquellos tiempos 
donde imagine un palacio rosa, 
tú y yo viviendo juntos en él. 
No te deleites escuchando 
el dolor que me causa la distancia, 
ni te complazcas hablándome a los ojos 
porque sabes, que no te puedo rechazar. 
¿Miedo? 
Miedo el mío al no saber si vienes o vas.
 ¡Maldita dulzura la tuya! 

Victoria Falcón Aguila 2013 D.R 
























miércoles, 2 de octubre de 2013

Otoño


Sus colores son los míos
paisajes rojos  bermellón
se acercan ya  los fríos,
las hojas caen por millón.

Se desmenuza el viento
en madurez sin nostalgia,
brota aún el sarmiento
la felicidad se contagia.

Aromas de renovación
en una fiesta verde y rojiza
perfuman mi ser y razón.

Un viejo amor he reencontrado
reviviendo historias de primavera;
al otoño mi corazón ha llegado,
completamente enamorado.

Mis letras he renovado
con la  trama de la vida;
amo sin importar si es pecado
mi alma está desvestida.

Mis sentidos se impregnan de caoba
sopla viento fresco en mi alcoba.


Victoria Falcón Aguila
D.R 2013